ACTUALITATGuía CiudadLa CanyadaPATERNA

La Vallesa, aquel 10 de agosto que nadie en La Canyada ha olvidado

El día 10 se cumplen 32 años del incendio que puso en vilo a La Canyada, Paterna, Riba-roja y l’Eliana y que dejó una profunda huella en quienes lo vivieron

Hay recuerdos que no necesitan fotografías para volver a la memoria. Basta con mencionar una fecha: 10 de agosto de 1994.

Ese día, hace ya 32 años, La Vallesa ardió. Y con ella ardió una parte de ese paisaje que durante generaciones hemos sentido como nuestro.

Era un día de calor, de esos días de verano en los que el poniente aprieta. Poco después del mediodía, el humo comenzó a cubrir el cielo de La Canyada y las llamas avanzaron rápidamente por el bosque. El fuego llegó a alcanzar una enorme intensidad y puso en alerta a los vecinos de las zonas más próximas.

La Vallesa se convirtió en un infierno.

Familias que tuvieron que abandonar sus casas, vecinos pendientes de hacia dónde avanzaba el fuego, calles llenas de humo y una imagen que muchos todavía conservan en la retina: las llamas devorando el bosque que teníamos al lado de casa.

El incendio afectó a una parte importante de La Vallesa y dejó miles de hectáreas de nuestro entorno natural marcadas por el fuego. Pero también dejó algo que todavía permanece: la conciencia de que este bosque hay que cuidarlo y protegerlo.

Porque La Vallesa no es simplemente un conjunto de árboles.

Para quienes vivimos aquí es el lugar donde hemos paseado, donde hemos ido en bicicleta, donde muchos hemos jugado de pequeños y donde generaciones enteras han aprendido a querer la naturaleza que tenemos a pocos metros de nuestras viviendas.

Una herida que forma parte de nuestra historia

Han pasado 32 años y el bosque ha vuelto a llenarse de vida. La naturaleza ha hecho su trabajo y muchas de aquellas zonas que quedaron negras volvieron poco a poco a recuperar su color.

 

 

La Vallesa, aquel 10 de agosto que nadie en La Canyada ha olvidado
La Vallesa, aquel 10 de agosto que nadie en La Canyada ha olvidado

 

Pero olvidar lo ocurrido sería un error.

Recordar aquel 10 de agosto también significa hablar de prevención, de limpieza de nuestros montes, de mantenimiento y de todos aquellos pequeños gestos que pueden ayudar a evitar que una tragedia así vuelva a repetirse.

En La Canyada sabemos bien lo que significa convivir con un espacio natural como La Vallesa. Lo disfrutamos, lo queremos y, precisamente por eso, tenemos que exigir que se cuide durante todo el año y no únicamente cuando llega el verano.

Hoy queremos recordar a todos aquellos vecinos que vivieron aquel incendio y, especialmente, a quienes trabajaron aquel día para proteger nuestras casas y nuestro bosque.

32 años después, La Vallesa sigue siendo nuestro pulmón verde.

Y en La Canyada Te Guía creemos que recordar aquel 10 de agosto no es vivir en el pasado.

Es mirar hacia el futuro y tener claro algo que nuestros mayores ya aprendieron aquel día:

La Vallesa no se toca. La Vallesa se cuida. 🌳

Porque hay historias que forman parte de la memoria de un pueblo. Y esta es, sin duda, una de ellas.

 

Más información sobre La Cañada pincha aquí

 

Mas información  sobre   Paterna pincha  aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *