Entre libret y monumento: Un brindis por el poder del arte en marzo
OPINIÓN: Viqui Pérez Campos
Profesora de literatura y autora del poemario “A veces las islas”.
Con motivo del Día Mundial de la Poesía, conmemorado por la Unesco el 21 de marzo y celebrado desde 1999, abrimos un rincón literario y poético en este número. Un espacio de arte y vinculación a lo estético, un lugar de expresión narrativa y poética ante la vida más nuestra.
En este número concreto, es imposible no comenzar con lazos al arte fallero, a su expresión más genuina a través de sus monumentos falleros, a sus “librets” llenos de agudeza, ingenio y poesía popular. Comenzamos un recorrido por la palabra como eje y como exponente del ARTE en todas sus manifestaciones.
Un brindis al “poder del arte”, recogiendo también el maravilloso tema de Robe y que tantos brillos poéticos nos dejó. Cogemos la pluma, por amor al arte.

ARTE
Arte son tantas cosas. Desde la sencillez de una sonrisa hasta lo que culmina en exquisito. Arte es que exploten los sentidos frente a cada aventura o sabor. Arte es la tolerancia frente a lo novedoso. La adaptabilidad respetuosa a la vida. Y quedarse en la experiencia, mimando sus recovecos. O proyectar la mirada limpia, como de niño entusiasta.
Unas palabras. Nuestros besos. Arte es una cena con retos al paladar y temas que se solapan, nerviosos. Arte es actitud. Vivir los instantes con alma y entrega. Arte es amar. Y cualquier cosa con quienes nos mejoran, elevan y hacen sentir desde la raíz.
Arte es técnica combinada de emociones e introspección. Arte es lo natural que produce suspiros, la brisa que nos sobrecoge una mañana o la música que abre un día. Arte es el abrazo con amigos cuando el mundo es adverso y muerde bélicamente, y todo parece quebrarse en una rendija gris. Arte es ver el mundo y la vida a través de ojos nuevos, tolerantes y no prejuiciosos, de los que encienden e iluminan y abren los horizontes.
El arte nos envuelve en su cotidianeidad y en su forma innata y nos hacen sucumbir o zozobrar, como Stendhal ante una maravilla. Porque tal vez el arte no es la cosa misma, sino la fusión que generamos inconsciente y llena de valía, emocional, relampagueante e interna.
Hagamos del amor un arte y un arte del amor.
Felices días de pólvora, estruendo, luz y arte compartido. Seguiremos pintando la vida de sus mejores tonalidades.

