La Diputación de Valencia reclama igualdad para una menor con autismo en la piscina de La Canyada
Desde la Diputación de Valencia esperan que el Ayuntamiento de Paterna rectifique esta decisión y permita que Julia pueda seguir disfrutando del baño libre en la piscina municipal, en igualdad de condiciones y sin barreras que limiten su derecho al ocio. El caso de Julia vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la inclusión real de las personas con discapacidad en los espacios públicos y la necesidad de adaptar los servicios municipales a la diversidad, no al revés.
La Diputada de Bienestar Social, Imma González ha expresado su apoyo a la familia de la menor: “Somos conscientes del esfuerzo que las familias con algún miembro con discapacidad hacen diariamente; en este caso, una niña con autismo, aun sin conocer las circunstancias concretas de su discapacidad, entendemos que su familia merece todo el apoyo institucional para que la menor crezca en el mejor entorno y los mejores cuidados para su desarrollo y su inclusión”.
En este sentido, explica “la decisión de la piscina municipal de La Canyada de excluirla del servicio de baño libre como cualquier otra niña de su edad es discriminatoria y vulnera el derecho de igualdad”. Además, esgrime, “las instituciones tenemos la obligación de velar por los más vulnerables y trabajar por una inclusión real y efectiva de todas las personas con discapacidad”. “Esperamos que el Ayuntamiento de Paterna actúe y haga rectificar a la piscina para que la pequeña pueda seguir disfrutando de la piscina con el bono de baño libre”, ha concluido.
Problemática
Julia tiene 13 años, autismo, una discapacidad reconocida del 43% y grado 3 de dependencia. Necesita acompañamiento constante y apoyo para realizar cualquier rutina cotidiana. Como a muchas niñas de su edad, le gusta el agua, y desde hace algo más de dos meses acudía una hora a la semana al Polideportivo de La Canyada (Paterna) para disfrutar del baño libre, acompañada por una amiga de su madre, en una actividad pensada únicamente como ocio y disfrute.
La iniciativa partió de su madre, Marcela, que buscaba para su hija un espacio de diversión, no una terapia más. “Julia ya acude a varias terapias. Solo quería que pudiera disfrutar del agua, como cualquier otra niña”, explica. Antes de comenzar, Marcela acudió al polideportivo para informarse y expuso con total claridad la situación de su hija, adaptándose incluso al horario indicado por el propio centro, a las 16 horas, cuando no hay otros usuarios.
Durante varias semanas, la actividad se desarrolló sin problemas. Sin embargo, a mediados de enero, la madre recibió una llamada del polideportivo municipal comunicándole que Julia ya no podía seguir utilizando el bono de baño libre, al considerar que lo que realizaba no era baño recreativo, sino una supuesta sesión terapéutica.
El motivo alegado fue que la persona que acompañaba a la menor le daba indicaciones durante el baño. “Rocío no es terapeuta, no le pago por acompañarla, es una amiga que conoce a Julia, sabe cómo tratarla y con la que mi hija se siente tranquila. Eso es fundamental”, señala Marcela. Desde el polideportivo, según explica la madre, se le ofreció como única alternativa contratar un servicio específico del centro, con un coste de 160 euros por un bono de cinco sesiones, frente a los 26,72 euros que cuesta el bono de diez sesiones de baño libre para mayores de seis años.
Marcela trasladó su queja por escrito al concejal de Deportes del Ayuntamiento de Paterna, José Manuel Mora, sin haber recibido respuesta hasta el momento. “No buscaba más terapia, buscaba ocio. Un niño con autismo como Julia siempre necesita indicaciones, incluso cuando juega. No permitírselo es discriminarla”, afirma.
El caso ha generado preocupación entre familias de personas con discapacidad, que denuncian una interpretación restrictiva del concepto de baño libre y una falta de sensibilidad hacia las necesidades reales de los menores con diversidad funcional.
Desde la Diputación de Valencia, la diputada de Bienestar Social, Imma González, ha mostrado públicamente su apoyo a la familia. “Somos conscientes del esfuerzo que realizan diariamente las familias con algún miembro con discapacidad. Entendemos que esta menor merece todo el apoyo institucional para crecer en el mejor entorno posible y con los cuidados necesarios para su desarrollo y su inclusión”, ha señalado.
González ha sido contundente al afirmar que “la decisión de la piscina municipal de La Canyada de excluirla del servicio de baño libre como cualquier otra niña de su edad es discriminatoria y vulnera el derecho de igualdad”. Además, ha subrayado que “las instituciones tenemos la obligación de velar por los más vulnerables y trabajar por una inclusión real y efectiva de todas las personas con discapacidad”.
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